Hoy escribo para revisar una entrada anterior y desdecirme. Una de las funciones de este blog es ayudarme en mi proceso de reflexión sobre mis creencias como profesor. Toda vez que este proceso de reflexión es una work in progress, he preferido comentar el post antes que corregirlo, porque creo que, de esa forma, queda reflejado mejor este proceso en marcha.
Debo al azar y a la entrada en un blog el haberme dado cuenta de que esta entrada que publiqué hace unos días contradice mis más profundas creencias. En ella hablaba de mi preocupación por encontrar un sistema que midiera qué cantidad de información recibían mis alumnos de todo lo que les enseñaba. Cuando lo vuelvo a leer me avergüenzo de haber escrito algo tan simplista y tan alejado de mi visión del aprendizje como un sistema complejo que va más allá de la mera transmisión pasiva y unidireccional de información. Al mismo tiempo, me sorprende ser capaz de pensar algo y lo contrario sin que esa contridicción suponga un conflicto.
En una entrada del blog Nodos ELE se hacía referencia a un artículo de Bill Harshbarger titulado “Chaos, complexity and Language Learning”. El artículo compara un modelo de aprendizaje tradicional con un modelo de aprendizaje complejo. En mi opinión el aprendizaje es un proceso complejo y, por tanto, la pedagogía debe trabajar en esa línea y, sin embargo, todo lo que escribí en aquella entrada responde a una visión tradicional del aprendizaje y de la pedagogía. Para comprobarlo se puede leer la entrada y después esta cita de Harshbarger donde habla del carácter lineal del aprendizaje tradicional :
“Knowledge is an external, quantifiable object that can be transmitted to and acquired by learners. The effectiveness of instructional systems, in fact, is a function of the effectiveness and efficiency of the transmission process”.
Todavía no me creo que llegara a escribir aquello. Y no puedo decir que haya sido un descubrimiento, al contrario, era algo que llevaba pensado tiempo (hay una cita al respecto del aula como un sistema complejo en mi diario de aprendizaje del Máster con fecha 23/03/08), pero parece que no fui capaz de recuperar todo ese conocimiento cuando me puse a escribir. Encuentro positivo que seguir leyendo y reflexionando me haya hecho darme cuenta y revisarlo todo. Sin embargo, caer en la cuenta del tipo de cosas que puedo escribir me hace dudar de todo lo demás que he escrito. ¿No sé si a ustedes os ha pasado alguna vez algo así?
Ahora toca seguir las pistas del artículo y profundizar más en la idea de que el aprendizaje es un sistema complejo también porque es una acción social donde el todo es diferente a la suma de las partes.
PD: Recomiendo el artículo vivamente.


3 respuestas hasta el momento ↓
David Vidal // 31 Octubre 2008 a 21:54 |
Ole ahí Iñaki.
Lo cierto es que la cosa trae cola, ya verás…
algarabias // 31 Octubre 2008 a 22:02 |
Quillo, eres más rápido que un rayo. Ha llegado antes tu comentario que mi post.
Ya me tendrás informado.
Emilio Quintana // 31 Octubre 2008 a 23:50 |
Las caídas del caballo son así. Pero vamos el artículo de Harshbarger va en la línea de otros como “Chaos/Complexity Theory in Second Language Adquisition” de Nasrin Hadidi Tamijd y por supuesto de los clasicos de Larsen-Freeman, que datan de los 90. Larsen-Freeman acaba de publicar un libro que me parece que todos los Nodos se van a leer con avidez.